¿Cuánto tiempo ha pasado desde la última vez que estuviste perdido? Si te parece algo difícil de responder es porque gracias a la tecnología, casi hemos eliminado de nuestra vida la frustración y la vergüenza de no saber dónde estamos, desconocer la ubicación de nuestro destino y la ignorancia de cómo llegar a donde queremos ir. Antes, teníamos que memorizar rutas, calles y mapas completos antes de salir; hoy basta con abrir una aplicación o prender la pantalla de navegación del coche para ponernos en marcha con confianza.

La tecnología que hace todo esto posible se llama GPS (Sistema de Posicionamiento Global) y se inventó hace más de 40 años. Si eres técnico agrónomo, productor o gerente de una agrícola, saber más sobre esta tecnología no sólo te dará un buen tema de conversación, también te ayudará a tener muchas ideas para mejorar tu trabajo e incrementar tus resultados. Sigue leyendo, pues aquí te mostraremos cómo funciona el GPS y sus beneficios para la agricultura en palabras simples.

Seguramente sabes que el GPS necesita satélites y un dispositivo receptor para funcionar, pero ¿Sabías que se comunican por medio de un sonido que no podemos escuchar? Los satélites GPS emiten una señal de radio que llega hasta la tierra en segundos y que es recibida por cualquier artefacto equipado con un chip GPS para calcular su posición en cualquier parte del planeta. El trabajo del satélite es transmitir dos datos sin parar: 1) su posición con respecto a la tierra y 2) la hora exacta al momento de enviar el mensaje. Cuando nuestro dispositivo capta esta señal de parte de al menos 3 satélites, puede saber su ubicación en el planeta porque usa de referencia la posición de cada satélite y el tiempo que tardó en llegarle su señal. Pues bien, ahora que sabes cómo funciona esta tecnología es momento de hablar sobre sus beneficios para la agricultura.

Para un agricultor, el uso de equipamiento, vehículos, dispositivos y software equipados con GPS se traduce en:

  • La reducción del desperdicio de recursos al ser capaz de aplicar agroinsumos y agua adicionales sólo a las zonas identificadas con estrés.
  • Mayor productividad al poder trabajar en condiciones de baja visibilidad como: polvo, lluvia, niebla y oscuridad.
  • Mayor efectividad en la preparación del suelo y la cosecha al reducir los errores, redundancias y omisiones.

Gracias al GPS, los negocios agrícolas tienen la capacidad de ser más eficientes y productivos, pues con él, pueden automatizar sus prácticas de agricultura de precisión y aplicar insumos de forma variable. El problema es que aún se piensa que estos beneficios sólo pueden conseguirse en grandes predios y con altas inversiones de capital, lo cual no es del todo cierto. 

Con la combinación adecuada de tecnología disponible e ingenio, cualquier agricultor puede mejorar sus resultados sin importar su tamaño.

Todos los artefactos con GPS empleados en la agricultura pueden venir integrados por defecto o serles adaptados sin grandes problemas. La cantidad de dispositivos es enorme, así que sólo mencionaremos los más comunes:

  • Pick-ups
  • Tractores
  • Aspersoras autopropulsadas
  • Máquinas de riego automático
  • Sensores de suelo
  • Teléfonos inteligentes

Ideas y ejemplos para utilizar el GPS en las labores agrícolas:

  • Definir con exactitud los límites de las parcelas contribuye a reducir errores en la planeación, futuras complicaciones en la preparación del suelo y confusiones a la hora de asignar recursos a cada predio.
  • Los vehículos agrícolas equipados con GPS reducen el desperdicio de trabajo y la redundancia de actividades durante la preparación del suelo. Un tractor equipado con GPS puede guiar con precisión al conductor en una ruta predefinida o incluso, conducirse por sí mismo.
  • Un teléfono inteligente y otros dispositivos de navegación personal incrementan la efectividad de los técnicos de campo, guiándolos hacia la ubicación exacta de las zonas con malezas, plagas o enfermedades.
  • La exactitud del GPS también permite a los agricultores crear mapas de sus predios con exactitud milimétrica, las rutas históricas de todos sus vehículos, las zonas del cultivo con alta incidencia de plagas, estrés y enfermedades. De manera que el productor y sus técnicos pueden anticiparse y proyectar resultados a largo plazo.
  • El GPS contribuye a la veracidad de los estudios de suelo, pues los técnicos encargados del muestreo no cometen errores al recolectar con alta exactitud las muestras de las zonas que le fueron asignadas.

Con todo esto, es claro que el GPS, no es una tecnología irrelevante para el pequeño productor, no es difícil de ponerse a funcionar y no es costosa de adquirir. Es una herramienta que resuelve problemas importantes para cualquier agricultor y ya está presente en la mayoría de artefactos modernos para agricultura de precisión. Me gustaría saber qué opinas y si tienes más dudas y sugerencias, así que te invito a escribirnos a esta misma dirección.